Pocas cosas resumen mejor lo que significa una inmersión en familia americana que la experiencia de quienes la han vivido. Ester viajó a San Diego para realizar un curso de inmersión y su historia es un buen ejemplo de hasta dónde puede llegar el vínculo con una host family.
La experiencia de Ester en San Diego

Durante su estancia, Ester convivió con una familia anfitriona con la que conectó de una forma muy especial. La propia familia, que había acogido a estudiantes durante años, nos contó que había sido una de las personas con las que mejor se habían entendido: una conexión que va mucho más allá de aprender inglés.
A la vuelta, Ester compartió lo agradecida que estaba por todo lo vivido. Y eso es precisamente lo que buscamos en cada inmersión: que el idioma sea solo el principio, y que lo que de verdad te lleves a casa sea una segunda familia al otro lado del charco.
¿Quieres vivir tu propia experiencia?
Historias como la de Ester nacen de convivir el día a día con una familia americana. Descubre nuestra inmersión en familia anfitriona americana y ponte en contacto con nosotros: te contamos cómo dar el paso.




