Si tienes tu primera entrevista para ser au pair a la vuelta de la esquina, lo más probable es que estés nerviosa. Es normal: vas a hablar con una familia que vive a miles de kilómetros, en otro idioma, y sientes que te juegas mucho. Pero hay algo que cambia por completo cómo se vive esa videollamada: la entrevista no es un examen, es una conversación en dos direcciones. La familia quiere conocerte a ti, y tú necesitas conocerla a ella. El objetivo no es gustar a cualquiera: es encontrar una familia con la que de verdad encajes, porque vas a convivir con ella como mínimo un año.

Antes de la entrevista: prepárate para contar quién eres
La familia no busca un currículum: busca a la persona que va a cuidar de sus hijos y a sentarse a cenar con ellos cada noche. Así que la mejor preparación es tener claro cómo contarte:
- Tus gustos y aficiones. ¿Qué te gusta hacer un sábado? ¿Deporte, cocinar, dibujar, música? Son la materia prima de los planes que harás con los niños.
- Tu forma de ser. ¿Eres tranquila o pura energía? ¿Casera o siempre de aquí para allá? No hay respuestas buenas o malas: hay familias para todos los estilos, y decirlo tal cual eres es lo que hace posible el match.
- Por qué quieres ser au pair. Tu motivación real: el inglés, la experiencia de vivir fuera, los niños, conocer otra cultura. A las familias les encanta escucharlo.
- Tu experiencia con niños, con ejemplos. Mucho mejor que decir «tengo experiencia» es contar una historia: esa tarde que calmaste una rabieta, el juego que te inventaste, cómo organizabas las meriendas. Prepara dos o tres anécdotas con niños de edades parecidas a los de la familia.
- Relee tu perfil y tu vídeo. La familia te ha elegido para la llamada por lo que vio ahí, y te preguntará por ello («vimos en tu vídeo que haces natación…»). La entrevista es la continuación de tu perfil, no un examen aparte.
Preguntas que te puede hacer la familia
Casi todas las familias preguntan cosas parecidas, así que puedes llevarlas pensadas: por qué quieres ser au pair, qué experiencia tienes con niños de cada edad, si conduces y desde cuándo, tus fechas disponibles… y alguna situacional, tipo «¿qué harías si el niño no quiere cenar?» o «¿y si tiene una rabieta en el parque?». No buscan la respuesta perfecta: quieren ver cómo piensas y que has cuidado niños de verdad. Tus anécdotas preparadas son justo la respuesta a estas preguntas.
Si aún estás empezando el proceso, aquí tienes cómo convertirte en au pair paso a paso.
La otra mitad de la entrevista: conoce tú a la familia
Aquí está la clave que muchas au pairs descubren tarde: tú también estás eligiendo. Una familia estupenda puede no ser la familia para ti, y eso no es un fracaso de nadie. Para saberlo, interésate de verdad por cómo son:
- ¿Cómo es un día normal en su casa, entre semana y en fin de semana?
- ¿Cómo son los niños? Edades, carácter, qué les gusta, cómo es su rutina de cole y actividades.
- ¿Cuál es su estilo de crianza? ¿Cómo gestionan las normas, las pantallas, los enfados?
- ¿Qué papel imaginan para su au pair: una hermana mayor, una niñera profesional, un miembro más de la familia?
- ¿Qué planes hacen juntos? ¿Viajan, salen al aire libre, son más de casa?
Escucha las respuestas pensando en tu propia forma de ser. Si a ti te encanta el plan tranquilo y ellos viven en modo maratón (o al revés), mejor saberlo ahora que en la semana tres.
Qué preguntar en la entrevista para ser au pair: la parte práctica
Además de la conexión personal, hay una parte práctica que conviene cerrar antes de decidir. No te cortes: preguntar esto no es ser exigente, es ser seria con tu decisión, y las familias lo valoran.
- Horarios. ¿Cómo sería tu semana tipo? ¿Qué horas cubres tú y cuáles los padres?
- Tus tareas exactas. ¿Llevar y recoger del cole, preparar comidas, baños, deberes? ¿Algo más?
- Tiempo libre y vacaciones. El programa marca unos mínimos de descanso y vacaciones; lo que quieres saber es cómo los organiza esta familia en concreto: ¿qué días libras, cómo son los fines de semana?
- Coche. ¿Tendrás coche para tu tiempo libre o solo para los niños? En muchas zonas de Estados Unidos, tener coche es tu independencia.
- Tu espacio. ¿Cómo es tu habitación? ¿Tendrás baño propio o compartido?
- Reglas de la casa. Invitados, horarios de llegada, uso de la cocina… cada familia tiene las suyas y es mejor conocerlas antes.
- Mascotas. ¿Hay animales en casa? ¿Se espera que ayudes con ellos? (Y si tienes alergia, este es el momento de decirlo.)
- Necesidades de los niños. Si algún niño tiene necesidades especiales o cuidados concretos, pregúntalo con cariño: necesitas saber si tu experiencia encaja con lo que ese niño necesita.
- Costumbres de la familia. Si son una familia con práctica religiosa o rutinas muy marcadas (comidas, celebraciones), pregunta qué esperan de ti en ese día a día.
- La asignación semanal. Pregúntalo con total naturalidad: la cantidad mínima la marca el propio programa y las familias están acostumbradas a hablarlo. Algo tan sencillo como «¿la asignación semanal es la estándar del programa?» funciona perfectamente.
- Tus estudios. El programa incluye un fondo para clases: pregunta qué opciones hay cerca y cómo lo han hecho sus au pairs anteriores.
- La zona. ¿Ciudad, afueras, pueblo? ¿Qué hay cerca que te interese? ¿Hay otras au pairs alrededor? Y si es una zona rural, pregunta distancias reales: al súper, a las clases, a la au pair más cercana.
- Sus au pairs anteriores. «¿Habéis tenido au pairs antes? ¿Cómo fue? ¿Podría hablar con vuestra última au pair?» Es la pregunta que más información da, y las familias con buena experiencia la reciben encantadas.
¿Cómo sé si hay match con la familia anfitriona?
Después de la entrevista au pair, hazte tres preguntas sencillas:
- ¿Me he sentido cómoda hablando con ellos, o estaba deseando colgar?
- ¿Me imagino cenando con esta familia un martes cualquiera?
- ¿Sus respuestas sobre horarios, tareas y normas me cuadran de verdad, o me estoy convenciendo de que «ya me adaptaré»?
Buenas señales:
- La conversación fluye y os reís juntos.
- Te presentan a los niños o te proponen conocerlos en la siguiente llamada.
- Responden con claridad a lo práctico: horarios, tareas, normas.
- Te preguntan por ti como persona, no solo como cuidadora.
Señales de alerta:
- Respuestas vagas sobre horarios o tareas.
- Prisa por cerrar el match sin apenas conocerte.
- Sensación de entrevista de trabajo pura y dura, sin interés por ti.
- No quieren que hables con su anterior au pair.
Recuerda que no todo se decide en una llamada: es normal hacer varias videollamadas con una familia, e incluso hablar con más de una antes de decidir. Y al revés también: ellos suelen hablar con varias candidatas, y no pasa nada — nadie se compromete hasta que el match se confirma por las dos partes. Por eso mismo, decir «no» a una familia que no te encaja está bien: es mil veces mejor esperar a la familia adecuada que forzar un encaje. Y cuando el match salga adelante, te tocará la siguiente aventura: aquí tienes algunos trucos para adaptarte cuando llegues.
Consejos para la videollamada de tu entrevista au pair
- Cuida lo básico. Buena conexión, un sitio con luz y silencio, y puntualidad.
- Confirma la hora en las dos zonas horarias. Es el fallo más común: entre 6 y 9 horas de diferencia según la costa, líos de AM/PM… Confírmalo por escrito («¿las 8 pm vuestra hora, que aquí son las 2 am? Mejor te propongo…») y sin miedo a proponer otro momento.
- Sonríe y sé tú. La familia no espera a alguien perfecto: espera a alguien de verdad.
- No te agobies con el inglés. Frases sencillas, y si no entiendes algo, pide que te lo repitan: «Sorry, could you say that again?». Las familias lo entienden perfectamente: saben que el inglés lo vas a rematar allí.
- Ten tus preguntas apuntadas. Con los nervios se olvidan; llevarlas escritas transmite interés, no desconfianza.
- Si aparecen los niños, ¡aprovecha! Salúdalos, pregúntales por sus juguetes o su deporte. Y si no aparecen, proponlo tú: «me encantaría saludar a los niños en la próxima llamada». A los padres les encanta y a ti te da información clave.
- Cierra con los siguientes pasos. Agradece la llamada, pregunta cómo sigue el proceso y, después, mándales un mensaje corto de agradecimiento. Las familias americanas lo valoran mucho y casi ninguna candidata lo hace.
Y si los nervios aparecen igualmente, piensa esto: la familia también quiere gustarte a ti. Ellos están eligiendo igual que tú, y quieren caer bien. No es un tribunal: son unos padres deseando encontrar a la persona que cuide de sus hijos.
Qué pasa después de la llamada
El match casi nunca se decide en una sola conversación, así que no te agobies si no hay una respuesta inmediata. Lo normal es que haya una segunda llamada (o una tercera) para conocer a los niños o al otro progenitor, algún mensaje entre medias y algunos días de silencio — eso no significa que lo hayas hecho mal. Cuando las dos partes lo tenéis claro, el match se confirma a través del programa, no de palabra en la llamada. Hasta entonces, tranquila: sigue conociendo familias.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura una entrevista au pair?
Lo habitual es entre 30 minutos y una hora, aunque si la conversación fluye puede alargarse. Las siguientes llamadas suelen ser más cortas y más informales.
¿En qué idioma es la entrevista?
En inglés. No necesitas un inglés perfecto: necesitas hacerte entender y entender a la familia. Frases sencillas y naturalidad funcionan mucho mejor que intentar sonar formal.
No vas sola: preparamos la entrevista contigo
En Dreaming California acompañamos a nuestras au pairs durante todo el proceso, y eso incluye la entrevista au pair: la preparamos contigo antes de que hables con una familia y comentamos juntas cómo ha ido cada llamada, para decidir con calma si es tu familia o seguimos buscando. El objetivo no es cerrar rápido: es que elijas bien.
Si estás dándole vueltas a ser au pair en Estados Unidos, escríbenos y lo vemos juntas.




