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Convivir con una familia anfitriona: qué se espera de ti

Qué se espera de ti al convivir con una familia anfitriona en EE. UU.: normas del programa, choques culturales frecuentes y cómo plantear un problema.

DCEquipo Dreaming California·27 Abr 2020·20 min de lectura
Guía complementaria. Las condiciones, el precio y qué incluye cada programa están en su página: la inmersión en familia anfitriona americana en San Diego si el viaje es de verano, y el año escolar en Estados Unidos con visado J-1 si es un curso completo.

Lo que más se pregunta antes de viajar no es qué meter en la maleta: es qué se espera de ti dentro de la casa. La respuesta corta cabe en una línea: convivir con una familia anfitriona sale bien cuando participas. Cuando avisas, preguntas, echas una mano y dices las cosas en el momento en que pasan. Buena parte de los líos que nos llegan empezaron con una frase corta que nadie llegó a decir.

Aquí hay dos cosas mezcladas y van marcadas para que se distingan: las normas, que están escritas en las condiciones de cada programa y no se negocian con la familia, y los consejos, que salen de lo que hemos visto funcionar y no obligan a nadie. Al final tienes doce preguntas para hacer el primer día; llévalas apuntadas en el móvil.

Está escrito para el estudiante que va a vivir con una familia americana, y a los padres les sirve para repasarlo con su hijo o su hija antes de la salida. La jornada hora a hora está contada en cómo es un día normal en una familia americana, y quién decide la colocación y qué comprobaciones pasa cada casa, en quién elige la familia de acogida en Estados Unidos.

Qué se espera de ti al convivir con una familia anfitriona

Estudiante conviviendo con su familia anfitriona en la cocina de una casa en Estados Unidos

Vas a entrar en una casa que ya funcionaba antes de que llegaras. Nadie va a reorganizarla, y ese es el punto de partida: el trabajo de adaptación es tuyo. En el Curso Completo de San Diego las condiciones lo dicen con estas palabras: se exige respeto a la familia anfitriona, a la escuela, a los compañeros y al equipo. En la Inmersión en Familia, donde casi todo el programa se construye sobre la vida de la casa, hay además una consecuencia escrita: la familia puede solicitar un cambio de colocación —así se llama en el programa a la asignación de familia— si el estudiante incumple las normas básicas de convivencia.

Hay un detalle que cambia la manera de leer todo esto: tú no eliges a la familia anfitriona. En los tres programas de verano —Curso Completo, San Diego 4 Semanas e Inmersión en Familia— la colocación la hace nuestra coordinación local, que es el equipo que está en San Diego y se ocupa de seleccionar a las familias, asignarlas y atender cualquier incidencia. En el año escolar con visado J-1 —el programa oficial de intercambio del Departamento de Estado de EE. UU.— la asigna el organismo de intercambio, y ahí tampoco se garantizan la zona, el tipo de familia ni el tipo de vivienda: puede ser cualquier estado. En verano el destino sí está fijado, San Diego, pero dentro de la ciudad no se elige ni el barrio ni la casa.

Lo que depende de ti es lo que hagas con la familia que te toque. De eso va el resto.

Normas de la casa en Estados Unidos: cuáles fija el programa y cuáles pone cada familia

Confundir las dos cosas lleva a dos errores opuestos. Uno es intentar negociar algo que ya está decidido. El otro es dar por hecha una norma de casa que en esa casa no existe y descubrirlo cuando ya has hecho lo contrario.

AsuntoLo que fija el programaLo que decide cada casa
Hora de volverVerano en San Diego: toque de queda de 22:00 a 06:00 para menores sin un adulto acompañanteSi entre semana esa hora se adelanta, y a quién avisas si vas a llegar tarde
Alcohol y tabacoVerano: prohibidos alcohol, tabaco y drogas. La edad legal para el alcohol en EE. UU. son 21 años y se aplica de forma estrictaNada. Aquí no hay margen de casa
Cómo te muevesVerano: prohibido conducir cualquier vehículo motorizado y prohibido hacer autostop. El transporte también lo fija el programa: en el Curso Completo te lleva la familia en su coche; en San Diego 4 Semanas usas transporte público con la tarjeta que se te entrega; en la Inmersión te lleva la familia a las actividades cuando aplicaLos horarios de cada trayecto y a quién avisas si cambias de plan
Tatuajes y piercingsVerano: prohibido hacérselos durante el programaNada
Salir de Estados UnidosAño escolar J-1: no se puede volver a casa en Navidad ni viajar fuera de EE. UU. durante el programa. Es una condición del programa de intercambio, no algo que decida la familiaQué viajes dentro del país tiene previstos la familia y si vas con ellos
ComidasVerano: pensión completa en los tres programas. En el Curso Completo el desglose está detallado: desayuno, un almuerzo tipo packed lunch para llevar y cena caliente en familia. El detalle de qué se come y a qué hora está en el día a díaA qué hora se cena en esa casa y si se cena todos juntos
LavanderíaCurso Completo e Inmersión en Familia: una vez por semanaQué día, dónde se deja la ropa y qué parte haces tú
HabitaciónNo se garantiza que sea individual. En el año escolar J-1 puede compartirse con otra persona del mismo sexo, por ejemplo un hermano anfitrión. En verano lo habitual es 1 o 2 estudiantes por familiaQué zonas de la casa son comunes y cuáles no
Tareas de casaNinguna condición de programa fija una lista de tareas. Sí fija el respeto y la convivencia con la familia anfitrionaQué se espera de ti en concreto: recoger la mesa, tu cuarto, la basura
Móvil, invitados, silencioSin norma de programaTodo. Se pregunta el primer día

Dos avisos sobre la columna del medio. En el curso de inglés de verano en San Diego y en San Diego 4 Semanas, el incumplimiento grave de las normas puede suponer la vuelta a casa anticipada, y los costes de repatriación los asume la familia del estudiante: está escrito en las condiciones del programa. Y en los tres programas de verano se firma antes de viajar un Compromiso de Buen Comportamiento, que es el documento donde constan esas normas y que va en la misma carpeta que el pasaporte y el ESTA.

El año escolar J-1 funciona aparte. Esas normas de verano no son las suyas: allí las condiciones las fija el organismo de intercambio y se explican en la orientación previa al viaje, que es obligatoria, y otra vez en destino durante las primeras semanas.

Diez choques culturales con una familia americana y qué funciona

Fricciones que se repiten, con la respuesta que suele resolverlas. La tercera columna dice si eso está escrito en el programa (Norma) o si es cosa nuestra (Consejo).

Lo que chocaQué funcionaOrigen
La cena es la comida fuerte del día y cae bastante antes de la hora españolaEstar en casa a esa hora. Si un día no vas a cenar allí, avísalo por la mañanaNorma + consejo
El almuerzo es un sándwich frío que te llevas puestoNo esperes comida caliente a mediodía. Si hay algo del packed lunch que nunca te comes, dilo la primera semana: es un cambio pequeño y agradecen que lo digasNorma + consejo
Nadie da dos besos al saludarUn «hi» y un gesto bastan. Mira cómo se saludan entre ellos y copia. El contacto físico se pide antesConsejo
Se dice «please» y «thank you» por todoÚsalos también dentro de casa, con la familia. A ti te va a sonar excesivo; a ellos les llama la atención que faltenConsejo
Te preguntan «how are you?» y no esperan la respuesta larga«Good, thanks, how are you?» y sigues. Es una fórmula de saludo, no una preguntaConsejo
No puedes salir por tu cuenta cuando te apeteceEl transporte lo fija el programa y hay toque de queda de 22:00 a 06:00. Pacta los desplazamientos con antelación en vez de improvisarlosNorma + consejo
Las puertas están cerradas y cada uno tiene su espacioLlama antes de entrar en cualquier habitación. Pregunta qué zonas de la casa puedes usar y a qué horas hay que hacer silencioConsejo
La familia se vuelca con el equipo del instituto o de la universidadEs la vida social de la casa. Ir a un partido es de las cosas que más acercan: se comparte tarde, coche y conversaciónConsejo
Acabas hablando español dentro de casaEn el año escolar J-1 no puede pasar: la norma federal prohíbe colocar en la misma casa a estudiantes de intercambio del mismo país o con la misma lengua materna, y limita a dos el número de estudiantes por familia. En el Curso Completo se procura no colocar a dos estudiantes del mismo colegio juntos, por el mismo motivoNorma
No sabes quién paga quéLa pensión completa cubre las comidas de la casa; los gastos personales son tuyos. Para el verano recomendamos entre 100 y 150 dólares por semana en tarjeta más 50-100 en efectivo. En el año escolar J-1, unos 400 dólares al mes, y el almuerzo del instituto no va incluido en el programaNorma

Cinco fórmulas en inglés que evitan malentendidos

Cuando el idioma todavía no da para matices, una frase mal elegida se lee como mala educación. Estas cinco ahorran bastantes líos.

  • «Would it be OK if I…?» abre una conversación. «I’m going to…» comunica una decisión ya tomada, y en una casa que no es la tuya eso genera fricción sin que te des cuenta.
  • «I’d rather not, but I’d love to…» sirve para decir que no sin que parezca que rechazas a la persona.
  • «Sorry, could you say that again?» Asentir por vergüenza cuando no has entendido está detrás de buena parte de los malentendidos de las primeras semanas. Cuesta menos preguntar dos veces que deshacer un sí que no querías dar.
  • «I forgot to tell you…» para los avisos que se te han pasado. Un cambio de plan comunicado tarde se interpreta como falta de consideración aunque no lo sea.
  • «Thanks for driving me» funciona mucho mejor que un «thanks» suelto, sobre todo con la persona que lleva quince días haciendo de taxi.

Qué no te pueden pedir y a qué tienes derecho

Esta parte casi nadie la cuenta, y es la que más pudor da preguntar. En el año escolar J-1 las obligaciones de la familia y del programa están escritas en la norma federal que regula el intercambio de estudiantes de secundaria (22 CFR §62.25, consultada el 23-ago-2026). Tres puntos que te afectan directamente dentro de la casa:

  • No eres un trabajador de la casa. La norma prohíbe que el estudiante de intercambio trabaje a jornada completa o parcial, y solo admite tareas puntuales y esporádicas, del tipo cuidar a los niños un rato o ayudar en el jardín. Echar una mano un sábado entra en eso; hacerlo cada tarde de forma fija, no.
  • Tienes derecho a hablar con tus padres. El programa está obligado a garantizarte un acceso razonable a tu familia por teléfono y correo electrónico. Nadie puede cortarte el contacto con casa.
  • Tu pasaporte y tu DS-2019 son tuyos. El DS-2019 es el formulario del programa de intercambio con el que se tramita el visado. Ni la familia ni nadie del programa puede retirártelos.

Antes de salir recibirás además una tarjeta de identificación con los teléfonos que necesitas: los de la familia, los del coordinador local, los del organismo de intercambio y un número gratuito de emergencia del programa. Guárdala en el móvil y en la cartera, no en la maleta.

En los programas de verano el marco es otro —operan con ESTA y no son programas académicos con crédito— y lo que hay es coordinación local en San Diego durante toda la estancia y un teléfono de asistencia 24 horas, más el seguro médico internacional, que va incluido en el precio.

Cómo plantear un problema, y a quién

Aquí es donde más se falla, y casi siempre por lo mismo: se aguanta. La incomodidad pequeña que no se dice a los tres días se convierte en un problema real a las tres semanas, y para entonces ya no hay conversación fácil.

  1. Dilo pronto y en pequeño. Si la cena es a una hora a la que ya no puedes más de hambre, se dice el segundo día.
  2. Búscale un momento a solas al adulto de referencia —el padre o la madre anfitriona—, mejor que soltarlo en mitad de la mesa con todo el mundo delante.
  3. Describe el hecho y deja fuera la intención. «I get really hungry around five» es un dato que se puede resolver esa misma tarde. «You never give me enough food» obliga a la otra persona a defenderse.
  4. Si con la familia no se resuelve, llama a la coordinación. En verano, al teléfono de asistencia 24 horas o a la coordinación local de San Diego, que es quien gestiona las incidencias de la zona. En el año escolar J-1, al coordinador local, que por norma federal no puede vivir a más de 120 millas de ti (unos 190 kilómetros: es el máximo que permite la ley, no una distancia habitual) y tiene que mantener contacto contigo todos los meses, el primero en persona. Detrás está el organismo de intercambio, con soporte las 24 horas.

Un caso que hay que separar del resto: si el problema es alguien de la casa o hay algo que te haga sentir inseguro, eso no se habla primero con la familia. Se llama directamente al teléfono de emergencia del programa, que es el que viene en la tarjeta de identificación. Para eso está.

Esto funciona en los dos sentidos. En la Inmersión en Familia, la familia también puede pedir un cambio de colocación si el estudiante incumple las normas básicas de convivencia. Cómo se gestiona un cambio de casa, quién lo decide y en qué plazos está contado en la guía sobre las familias de acogida en Estados Unidos.

Las primeras dos semanas cuestan, y eso no es un error

Casi nadie lo cuenta, así que lo contamos: los primeros días son los peores. El desfase horario, el cansancio de entender un idioma durante catorce horas seguidas y las ganas de estar en casa se juntan en la misma semana. Echar de menos tu casa no significa que la familia sea mala ni que te hayas equivocado de programa.

Lo que sí ayuda: contarlo en vez de esconderlo. A la familia, que ha alojado antes a otros estudiantes y sabe cómo va; y a la coordinación o al monitor, que para eso están. Con el inglés pasa parecido. Nadie espera que entiendas todo el primer día, y decir «I didn’t get that» las veces que haga falta es lo normal en cualquier casa que ha acogido antes.

Para los padres: llamar todos los días la primera semana suele alargar la adaptación en vez de acortarla. Una llamada fija al día, corta, y confiar en que la segunda semana se parece muy poco a la primera.

Los errores que más se repiten

Cosas que hacen que una convivencia normal salga peor de lo que podía salir.

  1. Esperar a que te pregunten. Si no cuentas nada, la familia rellena el hueco con lo que ve, y lo que ve es a alguien que se encierra.
  2. Después de cenar, directo al cuarto. El primer rato en el salón es el que cuesta y el que más decide. La costumbre de subir a la habitación se instala en cuatro días y luego es difícil de romper.
  3. Dar por hecho el funcionamiento de la casa. La lavandería es un día fijo a la semana y la cena está hecha a una hora. Son cosas que ya estaban organizadas antes de que llegaras y las dos se olvidan la primera semana.
  4. Comparar en voz alta. «En España esto se hace mejor» dicho una vez es una anécdota; dicho tres veces es un juicio sobre su casa. Puedes contar cómo se hace en tu casa sin poner nota.
  5. Callarse lo que molesta hasta que ya no es pequeño. Vale lo del apartado anterior: nadie va a adivinarlo.
  6. Llegar con una familia imaginada. Si viajas con una casa concreta en la cabeza, lo normal es que la real no se parezca, y eso no dice nada malo de la familia que te toque. La colocación no se elige y hay una guía entera sobre qué es una familia anfitriona y qué perfiles muy distintos entran en esa etiqueta.

Doce preguntas para el primer día

No hace falta soltarlas de golpe: caben en la primera cena y en la vuelta por la casa. Llévalas apuntadas en el móvil.

  • ¿A qué hora se cena y se cena todos juntos?
  • ¿Qué hago con mi plato cuando termino?
  • ¿Qué día se pone la lavadora y dónde dejo la ropa?
  • ¿A qué hora se levanta la gente entre semana?
  • ¿A partir de qué hora hay que hacer silencio en casa?
  • ¿Qué zonas de la casa puedo usar y cuáles prefieres que no?
  • ¿Puedo coger comida de la nevera cuando quiera o hay algo reservado?
  • ¿Cuánto tiempo es razonable estar en la ducha?
  • ¿A quién aviso si voy a llegar tarde, y por mensaje o llamando?
  • ¿Qué tareas os viene bien que haga?
  • ¿Vais a la iglesia el domingo y os gustaría que os acompañara?
  • ¿Qué planes tenéis este fin de semana y en cuáles puedo apuntarme?

Sobre la de la ducha, que es la que más vergüenza da preguntar: no hay ninguna norma de programa, cada casa tiene su costumbre y preguntarlo el primer día te ahorra el comentario incómodo de la segunda semana. Y la última es la que más se nota. Muchas familias no proponen planes porque dan por hecho que prefieres estar a tu aire; en cuanto preguntas, eso cambia.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que ayudar en las tareas de casa?

Las condiciones de nuestros programas no fijan una lista de tareas obligatorias. Lo que sí figura por escrito es el respeto y la convivencia con la familia anfitriona, y en la Inmersión en Familia de San Diego la familia puede solicitar un cambio de colocación si el estudiante incumple las normas básicas de convivencia. La recomendación es preguntar el primer día qué se espera de ti en concreto y ofrecerte antes de que te lo pidan: recoger la mesa, dejar tu habitación en orden, sacar la basura. Otra cosa distinta es convertirse en el canguro de la casa: en el año escolar J-1 la norma federal prohíbe que el estudiante trabaje a jornada completa o parcial y solo admite tareas puntuales y esporádicas, como cuidar a los niños un rato o ayudar en el jardín.

¿Qué hago si no me gusta la comida?

Decirlo pronto y en concreto, sin esperar a la tercera semana. En los programas de verano el alojamiento es en pensión completa. En el Curso Completo eso significa desayuno, un almuerzo tipo packed lunch para llevar a las actividades y una cena caliente en familia, que en Estados Unidos es la comida principal del día. Si lo que hay es una alergia o una intolerancia, eso no es cuestión de gusto y se comunica antes de viajar y por escrito, en cuanto empieza el proceso, para que se tenga en cuenta al asignar la familia. Si es una preferencia, plantéala con una alternativa concreta en la mano: funciona mucho mejor decir qué sí te comes que decir qué no.

¿Puedo hablar con mi familia todos los días?

Sí, y en el año escolar J-1 es más que una costumbre: la norma federal que regula el programa obliga al organismo de intercambio a garantizar al estudiante un acceso razonable a sus padres por teléfono y correo electrónico. Dicho eso, nuestra recomendación es llamadas cortas, a una hora fija y nunca durante las comidas ni cuando la familia está haciendo planes contigo. Llamar cada dos horas la primera semana suele alargar la adaptación en vez de acortarla. Y conviene tener claro que en el año escolar J-1 no se puede volver a casa en Navidad ni salir de Estados Unidos durante el programa, así que el contacto con casa va a ser a distancia durante todo el curso.

¿Y si no me encuentro a gusto en esa casa? ¿Puedo pedir un cambio?

Lo primero es decirlo, y decirlo a la coordinación en cuanto veas que la conversación con la familia no resuelve. No es un fracaso ni una queja que se te vaya a echar en cara: la coordinación local en verano, y el coordinador local y el organismo de intercambio en el año escolar J-1, existen precisamente para valorar estos casos. Si lo que te está pasando es que alguien de la casa te hace sentir inseguro, eso no se habla primero con la familia: se llama directamente al teléfono de emergencia del programa. Cómo se gestiona un cambio de familia, quién lo decide y en qué plazos lo explicamos en detalle en nuestra guía sobre las familias de acogida en Estados Unidos.

¿Qué normas voy a tener que cumplir sí o sí?

En los tres programas de verano en San Diego están por escrito y no se negocian con la familia: toque de queda de 22:00 a 06:00 para menores sin un adulto acompañante; prohibidos el alcohol, el tabaco y las drogas; prohibido hacerse tatuajes o piercings; prohibido conducir cualquier vehículo motorizado y prohibido hacer autostop. La edad legal para el alcohol en Estados Unidos son 21 años y se aplica de forma estricta, y el hurto en tiendas se considera delito y puede acarrear la expulsión. Antes de viajar se firma un Compromiso de Buen Comportamiento, que es el documento donde constan esas normas, y en el Curso Completo y en San Diego 4 Semanas el incumplimiento grave puede suponer la vuelta a casa anticipada, con los costes de repatriación a cargo de la familia del estudiante. El año escolar con visado J-1 funciona aparte: esas normas de verano no son las suyas, las condiciones las fija el organismo de intercambio y se explican en la orientación previa al viaje, que es obligatoria. Lo que sí consta es que no se puede volver a casa en Navidad ni salir de Estados Unidos durante el programa. Por encima de todo eso, cada casa tiene sus propias normas, y esas hay que preguntarlas.

Si estás preparando el viaje, escríbenos con el programa y las fechas y repasamos contigo qué normas te aplican y qué conviene dejar hablado en casa antes de salir. Y si todavía estáis viendo qué programa encaja, contadnos el caso y os explicamos cómo funciona la convivencia en cada uno.

¿Te ayudamos a dar el paso?

Lo preparamos contigo, paso a paso

Cuéntanos tu caso y te decimos qué programa en EE. UU. encaja contigo y qué requisitos pide.

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