Saltar al contenido
ContactoAño escolar 27-28 · plazas abiertas →
Dreaming California Pide información

La familia anfitriona en el año escolar J-1: cómo es el curso en su casa, etapa a etapa

Familia anfitriona en el año escolar J-1, etapa a etapa: asignación, llegada, visitas de seguimiento, Navidad, cambio de familia y vuelta a España.

DCEquipo Dreaming California·29 Oct 2026·15 min de lectura
Guía complementaria. Toda la información del programa está en nuestra página del año escolar J-1 en Estados Unidos.

La familia anfitriona en el año escolar J-1 no se elige: la asigna la organización de intercambio, y es una familia voluntaria que no cobra por acoger. Lo que sí se puede saber antes es cómo se organiza el curso en su casa: quién os avisa, quién recoge a vuestro hijo en el aeropuerto, quién pasa a verle, qué ocurre en Navidad y qué se hace si la convivencia no funciona.

Lo contamos por etapas, de la asignación al último día de clase, con lo que fijan el contrato del programa y la normativa del Departamento de Estado para el intercambio de estudiantes de secundaria (22 CFR 62.25).

Todo lo que sigue es del J-1, el programa oficial de intercambio cultural del Departamento de Estado; el F-1 (visado de estudiante, en colegio privado) funciona con otras reglas y lo separamos al final.

EtapaQué pasaQuién actúa
AsignaciónLlega el perfil de la familia; sin familia no se viajaOrganización
LlegadaRecogida en el aeropuerto localFamilia o coordinador
Meses 1 y 2Primer contacto del coordinador, en persona (después, uno al mes todo el curso), y visita a la casaCoordinador y organización
NavidadCon la familia anfitriona; no vuelve a España, salvo autorización expresa de la organizaciónOrganización
Convivencia que fallaSe habla en casa, luego con el coordinador y, si hace falta, se busca otra familia (puede tardar más de 30 días)Decide la organización
Fin de cursoSiete días para volver a EspañaVosotros

Antes de conocerla: qué decide la organización y qué decidís vosotros

La familia, el instituto y la zona los decide la organización de intercambio, el sponsor designado por el Departamento de Estado, según las familias y los centros que tenga disponibles. Podéis expresar una preferencia, pero nadie os la puede prometer.

Antes de acoger, cada familia pasa el cribado que fija la normativa; lo tenéis paso a paso en qué filtros pasa una familia antes de acoger a un estudiante J-1.

En vuestra mano quedan tres cosas, y las tres se firman antes:

  • Aceptar que pueda compartir casa o habitación. Desde 2027, la organización solo admite estudiantes dispuestos a vivir en una familia que acoja a otro estudiante internacional y a compartir habitación con una sola persona del mismo sexo y edad parecida, sea un hermano anfitrión o el otro estudiante.

    Hace falta vuestro consentimiento por escrito y el de vuestro hijo; sin él no se participa. La normativa no permite más de dos estudiantes de intercambio en la misma casa.
  • El estado, si os importa. En el J-1 Clásico puede tocar cualquier zona del país. En el J-1 con destino California el estado queda fijado por contrato, normalmente en el área suburbana de Los Ángeles, pero la ciudad, la familia y el instituto concretos siguen dependiendo de lo que haya disponible.
  • Proponer vuestra propia familia. Si vuestro hijo tiene en Estados Unidos una familia que quiere acogerle y con la que no tiene parentesco (la normativa J-1 no permite vivir con parientes), podéis presentarla: con su aceptación por escrito y la del instituto, al menos dos meses antes del cierre de inscripciones de la organización, el programa baja 300 €.

    Esa familia pasa la misma selección que cualquier otra y la organización tiene que admitir esa vía en el programa elegido. Es la única forma de proponer quién le acoge.

Familia anfitriona en el año escolar: qué tiene que ofrecer cualquier casa

No hay una familia tipo. Puede ser una pareja con o sin hijos, un padre o una madre solos, con o sin hijos; de cualquier edad, origen, religión o nivel económico; en una casa, un adosado o un apartamento; en ciudad, en zona residencial, en un pueblo o en el campo. Ninguno de esos rasgos se puede exigir.

Si quien acoge es un solo adulto, sin hijos en casa, la normativa exige una revisión adicional de esa familia y que vosotros y vuestro hijo lo aceptéis por escrito antes de la asignación.

Lo que sí es igual en todas es el mínimo que fija el Departamento de Estado: cama propia (ni sofá cama ni hinchable), un sitio para estudiar y medios para cubrir sus comidas y el transporte a las actividades del instituto (el almuerzo de los días de clase, eso sí, lo pagáis vosotros).

Todo lo demás (hijos, mascotas, horarios, religión) cambia de una casa a otra y no se sabe hasta que llega el perfil.

Cuando llega la asignación

El aviso no tiene fecha fija. La familia tiene que estar asignada antes de que el estudiante salga de España, y sin familia confirmada no se viaja.

En algunos casos la confirmación llega con el curso ya empezado en Estados Unidos: vuestro hijo se incorpora entonces con las clases en marcha, y eso no cambia el precio. Por eso los vuelos no se compran hasta que hay familia, visado y nuestra aprobación.

Si la organización no encuentra familia antes de la fecha límite del Departamento de Estado, os ofrecemos pasar al siguiente inicio disponible del programa o, si no lo queréis, os devolvemos todo lo pagado menos la reserva de plaza (2.000 €).

Con la asignación llega un perfil detallado de la familia. Ese perfil dice si es una familia permanente o de llegada, es decir, una familia temporal que recibe al estudiante mientras se cierra la definitiva.

Las dos partes reciben por escrito cómo es la otra, y la organización fomenta que se escriban antes del viaje. Os recomendamos que ese primer correo lo escriba vuestro hijo, no vosotros: es su familia la que va a empezar a conocer.

Antes de salir hay dos orientaciones. Una es la nuestra. La otra es la de la organización, que hacéis vuestro hijo y vosotros en su plataforma online; sin ella no se autoriza el viaje.

El aeropuerto y las primeras semanas

Los padres no pueden acompañarle en el viaje de ida. El vuelo no está incluido en el precio: lo compráis vosotros, de ida y vuelta y dentro de las fechas que marque la organización. Sí está incluido el traslado desde el aeropuerto local de la familia, a la llegada y a la vuelta; desde otro aeropuerto, se paga aparte.

Quien le espera a la llegada es la familia o el coordinador local, la persona de la organización que sigue a vuestro hijo en su zona durante todo el curso.

La primera semana es de aprender la casa: a qué hora se cena, qué tareas le tocan, cómo se usa el móvil en la mesa, quién le lleva y le recoge.

No hay un reglamento común. Cada familia pone sus normas, y vuestro hijo se compromete por contrato a respetarlas igual que las del instituto. Cómo es un día entre semana, hora a hora, lo contamos en qué es fijo y qué cambia en un día normal de la casa.

Las comidas en casa están incluidas. Dentro de las seis semanas siguientes a la llegada hay una orientación en destino.

El primer y el segundo mes: quién pasa por casa

El coordinador local vive a menos de 120 millas (unos 190 km) de vuestro hijo y tiene contacto con él cada mes; la primera vez, en persona. En el primer o segundo mes visita además la casa alguien de la organización distinto de quien seleccionó a esa familia.

Vosotros no habláis directamente con la organización: lo hacéis a través de nosotros, por email o por teléfono; nuestro teléfono está disponible las 24 horas.

Vuestro hijo, por su parte, tiene derecho por normativa a un acceso razonable a vosotros por teléfono y correo electrónico: la organización está obligada a facilitárselo.

Navidad y visitas durante el curso

Durante el programa vuestro hijo no puede volver a España, tampoco en Navidad, ni salir de Estados Unidos, salvo autorización expresa de la organización. Las fiestas las pasa con su familia anfitriona.

Para viajar, no puede faltar a clase más de siete días en todo el curso, y solo con permiso del instituto, de la familia y de la organización.

Las visitas durante el programa no están previstas: por contrato os pedimos que ni vosotros ni otros familiares o amigos vayáis a verle, porque suele dificultar su adaptación.

Cualquier excepción necesita la autorización de la organización; la salud tiene sus propias reglas, que explicamos más abajo. Al terminar, las visitas son bienvenidas.

Si la convivencia se tuerce

Cuando algo chirría en casa (horarios, tareas, el móvil, los planes del fin de semana), el orden para resolverlo es este:

  1. Hablarlo en casa. Las normas habituales y cómo plantear un problema sin que se enquiste están en la guía de convivencia: qué se espera del estudiante en casa.
  2. El coordinador local. Es la primera puerta para cualquier incidencia en destino; no hay que esperar al contacto del mes. Vosotros podéis escribirnos en paralelo y nosotros lo trasladamos a la organización.
  3. Una emergencia en destino va por otra vía: la primera llamada no es a nosotros, sino a los servicios de emergencia locales y a la línea de 24 horas de la organización.

    Nuestro teléfono de 24 horas es para vosotros: llamadnos y os mantenemos informados de lo que nos traslade la organización.

Si con eso no basta, el coordinador trabaja con vuestro hijo y con la familia y, si hace falta, la organización busca otra casa, algo que puede tardar más de 30 días.

La organización puede cambiar al estudiante de familia sin aviso previo ni vuestra aprobación, pero no lo hace por pequeñas diferencias de gustos. Si el bienestar de vuestro hijo lo exige, nosotros pedimos el cambio; la decisión es de la organización, y por eso no os lo podemos prometer.

Hay dos casos con consecuencias más serias. Si el cambio se debe a un problema causado por el estudiante (falta de comunicación, aislarse con el móvil o los videojuegos, faltas de respeto, negarse a convivir sin motivo), la organización puede cobrar 800 $, que pagáis vosotros.

Y si vuestro hijo está en periodo de prueba, no cambia de familia ni de instituto: si la familia pide su salida, vuelve a España. El programa termina entonces sin reembolso, y el regreso, también los billetes de última hora, lo pagáis vosotros.

El periodo de prueba es el plazo que la organización le da para corregir un problema antes de decidir si sigue en el programa.

Por ejemplo, la organización puede ponerle en periodo de prueba si saca menos de una «C» en una asignatura (allí las notas van por letras; la «C» está por debajo de la «B», que equivale a un 80 %), y entonces tiene cuatro semanas para mejorar.

Si la organización no resuelve un problema serio, o vuestro hijo no consigue contactar con ella, él mismo puede llamar a la línea de ayuda J-1 del Departamento de Estado, disponible las 24 horas: 1-866-283-9090.

El último día de clase

El programa termina el último día de clase o el de la graduación, no en la fecha que figura en el visado. Desde ese momento hay siete días para volver a España, y la familia anfitriona deja de tener obligación de alojarle. Con autorización escrita previa de la organización caben tres excepciones:

  • viajar con vosotros por Estados Unidos: entonces asumís su custodia, sale del programa y terminan el seguro y la acogida;
  • quedarse hasta siete días más invitado por la familia;
  • terminar una competición deportiva del instituto.

Quedarse más allá de esos siete días sin autorización de la organización puede perjudicar futuros visados. A la vuelta, como a la ida, le acompañan la familia o el coordinador al aeropuerto local.

Rechazos, salud, dieta y otras condiciones de la convivencia

  • Rechazar la familia asignada tiene coste. Si la familia asignada cumple la normativa y la rechazáis por preferencias (composición, estilo de vida, religión, zona, habitación, instituto), cuenta como baja voluntaria y no hay reembolso.

    Si la organización acepta buscar otra, hay una tasa por rechazo, cuyo importe os comunicamos antes.

    Los motivos reales de salud, seguridad o normativa se atienden y no generan esa tasa.
  • La salud y la dieta se cuentan antes, todas. Alergias, tratamientos, una dieta concreta: la organización usa esa información para buscar una familia que pueda atenderla. La asignación puede tardar más, pero una condición no comunicada puede terminar el programa sin reembolso.
  • La medicación es cosa suya. El estudiante tiene que saber tomar solo su medicación; la familia no responde de ello.
  • Hospitalización y problemas de salud graves. El seguro médico está incluido, pero si vuestro hijo está hospitalizado más de tres días, o más de una vez, la organización puede pedir que uno de vosotros viaje a acompañarle.

    Si tiene un problema de salud grave o necesita una atención continuada que no se puede pedir a una familia voluntaria, puede cambiarle de familia, pedir que uno de vosotros viaje o que vuelva a España para tratarse.

    Para eso, al menos uno de vosotros tiene que tener el pasaporte en vigor y poder viajar a Estados Unidos con rapidez durante todo el curso. Esos viajes, y los gastos médicos que el seguro no cubra, los pagáis vosotros.
  • Vive como uno más de la casa. En esa casa mandan sus horarios y sus costumbres, no los de la vuestra; las necesidades de salud y dieta que hayáis comunicado son otra cosa.
  • Si hay otro estudiante en casa, no será de su mismo país ni tendrá su misma lengua materna: la normativa impide juntar a dos del mismo país o con la misma lengua materna.

Si estáis mirando el F-1

En el año escolar F-1 en colegio privado casi nada de lo anterior se aplica igual.

El estudiante vive con una familia (modalidad Day School) o en la residencia del colegio (Boarding), y la familia la elige el proveedor del programa cerca del colegio y teniendo en cuenta los intereses del estudiante; tampoco ahí se asegura un tipo de familia, de vivienda ni de habitación.

Si hay que cambiar de familia, lo decide el proveedor, que no está obligado a ofrecer otra si no la hay.

Las reglas de este artículo (familias voluntarias, coordinador a 120 millas, 800 $ por cambio, Navidad en Estados Unidos) son del J-1 y no se trasladan al F-1.

Preguntas frecuentes

¿Quién está pendiente de nuestro hijo en la casa durante el curso?

El coordinador local, la persona de la organización que sigue a vuestro hijo en su zona: vive a menos de 120 millas (unos 190 km) y tiene contacto con él cada mes, la primera vez en persona. En el primer o segundo mes visita además la casa alguien de la organización distinto de quien seleccionó a esa familia. Vosotros habláis con la organización a través de nosotros, y nuestro teléfono está disponible las 24 horas.

¿Qué pasa si nuestro hijo no está a gusto con la familia?

Primero se habla en casa y después con el coordinador local, que vive a menos de 120 millas y tiene contacto mensual con él; vosotros podéis escribirnos en paralelo. Si no se resuelve, la organización puede buscar otra familia, lo que puede tardar más de 30 días. La decisión es suya, y si el problema lo causa el estudiante el cambio puede costar 800 $.

¿Puede venir a casa en Navidad o podemos ir a verle?

En el J-1, no. Durante el programa no puede volver a España, tampoco en Navidad, ni salir de Estados Unidos, salvo autorización expresa de la organización. También os pedimos que no le visitéis durante el curso, porque suele dificultar su adaptación; cualquier excepción necesita la autorización de la organización, y por salud puede ser la propia organización la que pida que uno de vosotros viaje. Las visitas son bienvenidas al terminar.

Qué podéis hacer ya

  1. Hablad con vuestro hijo de la posibilidad de compartir casa o habitación: sin vuestro consentimiento por escrito y el suyo no se participa.
  2. Si tenéis en Estados Unidos una familia sin parentesco con él que quiera acogerle, decídnoslo pronto: hay que presentarla al menos dos meses antes del cierre de inscripciones de la organización.
  3. Apuntad todas sus alergias, tratamientos, dietas y cualquier condición de salud física o mental para contarlas en la solicitud.
  4. Comprobad que al menos uno de vosotros tiene el pasaporte en vigor y podría viajar a Estados Unidos con rapidez durante todo el curso.

Si queréis repasar cómo funcionaría la asignación en vuestro caso, o valorar si tenéis una familia que proponer, escribidnos y lo vemos en una primera conversación.

¿Te ayudamos a dar el paso?

Lo preparamos contigo, paso a paso

Cuéntanos tu caso y te decimos qué programa en EE. UU. encaja contigo y qué requisitos pide.

Plazas abiertas · Año escolar 27-28 →